lunes, 12 de abril de 2010

Festival de Cine de Málaga: Sección Oficial.


El próximo día 17 arranca en Málaga, la decimotercera edición de su Festival de Cine dedicado a la producción española. Una apuesta ahora consolidada, pero que cuando surgió fue todo un atrevimiento. Málaga se convertirá durante una semana en el epicentro del cine patrio con proyecciones, homenajes, recuerdos y un buen puñado de actividades paralelas. Una propuesta inabarcable, pero al mismo tiempo muy estimulante.

Desde la distancia de mi habitación voy a intentar destripar lo que podréis ver todos aquellos que os acerqueis a tierras malagueñas. Para empezar: la Sección Oficial.

Carlos Saura es el primer nombre propio que asoma por el Festival. Abrir un certamen (aunque fuera de concurso) siempre conlleva una responsabilidad adicional tanto para los organizadores, como para la película en cuestión. Puede que sea lo único que reflejen algunos medios de comunicación y por tanto, su elección marcará la opinión que mucha gente ajena a la cita tendrá sobre ella. Elegir a un director como Saura es un acierto pleno. Y estrenar en España su última producción un lujo. "Io, Don Giovanni" tiene como eje narrativo la ópera creada por Mozart del mismo título; cuenta con su inseparable Storaro en la fotografía; y fue especialmente bien acogida a su paso por el Festival de Toronto. Argumentos suficientes para recomendar su visionado.

Julio Medem (que será homenajeado en Málaga) también participa en la Sección Oficial, pero sin concursar. Reconozco que no soy objetivo con él. Sus películas me gustan al margen de su sinopsis. Creo que es uno de esos cineastas cuyo discurso puede incluso disfrutarse con el volumen apagado y dejándose llevar por la fuerza de sus imágenes. Luego, hay cintas que me interesan más ("La ardilla roja", "Los amantes del Círculo Polar") que otras ("Lucía y el sexo"),  pero siempre dentro de un nivel alto. En Málaga presenta "Habitación en Roma", una película que seguro que no dejará indiferente a nadie (apuesto que su trailer ha batido records de visionado en youtube) con Elena Anaya y Natasha Yarovenko en un esforzado "face to face".

De las cintas que sí compiten en esta Sección Oficial, todas tienen (por una u otra razón) un atractivo por el que merece la pena sentarse en la butaca ante la gran pantalla. Pero hay cinco que despiertan mayor interés en mi:

"Héroes" (Pau Freixas). Soy fan de Albert Espinosa. Creo que todos los que le cargan la etiqueta de "buensentimentalista" no saben lo que se están perdiendo. Pero es cierto que siempre es más fácil piropear a cualquier artista de fuera de España, que reconocer los méritos de los de aquí. Espinosa firma el guión de "Héroes" con el director Pau Freixas y eso basta para que la cinta sea recomendable. Que salga Emma Suárez, que como parece la melancolía le gane la batalla a la nostalgia o que alguien apueste por un género, tan incomprendido, como la comedia, le hace sumar más puntos todavía.

"La vida empieza hoy" (Laura Mañá). La carrera de Mañá es una de los secretos más incomprendidos del cine español. Su trayectoria como directora es intachable con títulos tan brillantes como "Morir en San Hilario". En esta ocasión, la tercera edad y el sexo, una combinación para la que el séptimo arte parece no tener tiempo, son los protagonistas de su película. En el reparto, otro motivo para no perdersela: Eduardo Blanco.

"Circuit" (Xavier Rivera Perpiñá). Soy de los que piensa que su anterior film, "A+" no tuvo la suerte que le correspondía. Cierto es que no era una película totalmente redonda, pero tenía sufientes alicientes (ese reparto coral sin ir más lejos) para no convertirse en el blanco iracundo de cierta crítca especializada. Ahora vuelve con otra historia en la que todo indica  que el peso vuelve a recaer en la (espléndida) nómina de actores.

 "Planes para mañana" (Juana Macías). Escuchar a la deliciosa Alondra Bentley en el trailer de la película es razón suficiente para subrayar con fosforescente este título. Además que cuatro mujeres (y estupendas actrices) lleven el peso de la cinta y que (esperemos) Jorge Bosch encuentre el papel que merece para mostrar todo lo que es capaz de hacer, aumenta las ganas por ver el debut de Macías.
"Una hora más en Canarias" (David Serrano). Con David Serrano ando algo despistado. "Días de cine" me pareció un estupendo fresco de determinados años en la vida de este país (brillante, como siempre Miguel Rellán y papelazo para Nathalie Poza); mientras que "Días de fútbol" me resultó una comedia perezosa. En su tercera cinta insiste en hacer reír a la gente con posos dramáticos. Isabel Ordaz, Kiti Manver y (otra vez) Eduardo Blanco son una garantía. Espero ansioso el resultado.

Las otras seis películas, como dije antes, también tienen algún atractivo que justifique el paso por taquilla. Así en "El idioma imposible" (Rodrigo Rodero) podemos asistir al debut como actriz de la cantante Helena Miquel (Delafé y las Flores Azules); en "Que se mueran los feos" (Nacho G.Velilla) disfrutar con el siempre inspirado Julián López; en "Propios y extraños" (Manolo González) deleitarnos con un variado catálogo de interpretaciones gracias a su reparto; en "Bon appétit" (David Pinillos) vislumbrar el debut de uno de los montadores más importantes del cine español actual; en "El dios de Madera" (Vicente Molina Foix) comprobar cómo ha evolucionado el discurso fílmico de su director nueve años después de su primera película; y en "Rabia" (Sebastián Cordero) retener los paples de actores que no se prodigan mucho como Concha Velasco, Icíar Bollaín o Xabier Elorriaga.