martes, 22 de junio de 2010

Siete razones para acercarse a una librería.

Llega el verano y llegan las vacaciones. Mucha gente aprovecha ese superavit de tiempo libre para leer. Por eso, he decidido bucear entre los numerosos libros que se publican, para hacer una selección de siete volumenes que, a priori, pueden resultan interesantes para un amplio espectro lector. Son estos siete, pero podrían haber sido otros. De hecho, no descarto que así ocurra.

 
"Indigno de ser humano" de Osamu Dazai (Sajalín).

Desde Sajalín siguen empeñados en que su colección Al Margen se convierta en una de las imprescindibles del panorama literario español. Una etiqueta por la que apostar seguro independientemente de quién sea el autor y el libro editados. En esta ocasión le toca el turno a un outsider como el japonés Osamu Dazai. Hijo de una familia acomodada, parece que Dazai empeñó toda su vida en vivir de manera totalmente opuesta a cómo se esperaba de él. En este libro, el escritor narra el descenso a los infiernos de un jóven estudiante de vida errática, con el que no es difícil establecer paralelismos. Publicada, por primera vez, hace más de medio siglo, la novela mantiene, impoluto, un estilo fresco y comedido, a pesar de estar narrando una de las peores y más desgarradoras desgracias de la vida humana.

  
"Otro día en el paraíso" de Leo Coyote (Almuzara).

Un escritor de novelas de quiosco. Una prostituta que se cruza en su camino. Una vida tranquila y rutinaria que salta por los aires. Esa es la columna vertebral de la nueva novela de Leo Coyote, "Otro día en el paraíso".
Siempre he tenido especial atracción por las historias enmarcadas en los bajos fondos y por la temática negra española. Me gusta cuando se intenta reconstruir un universo propio y reconocible y se huye de querer reproducir el ambiente de las novelas estadounidense. Reconozco que entonces emerge cierto aire aceitoso, pero gana en credibilidad. También es un punto a favor que combine violencia con humor. Y que el endiablado ritmo vaya acompañado de un avance en la trama. Aquí lo tenéis todo.

"Lamentaciones de un prepucio" de Shalom Auslander (Blackie Books).

A menudo pienso que sería de los libros que edita Blackie Books si ellos no existieran. La verdad es que he podido vivir sin algunas de sus referencias hasta ahora, pero igual de cierto es que mi vida no ha sido igual después de devoraralas. No, no es que mi existencia se transformara cada vez que cerraba uno de sus libros, pero sí notaba cierto cosquilleo de satisfacción y eso me basta.

"Lamentaciones de un prepucio" parece una historia mil veces leída o vista en una pantalla: un judío y sus problemas con el sexo, la religión o el sentimiento de culpa. Sí, de acuerdo, pero sustituid judío por cristiano y con esos prejuicios, os cargáis buena parte de la producción artística del último siglo. Dicen en la web del sello editorial que si algún lector no se ríe con el sufrimiento del protagonista (que se enfrenta al hecho de ser padre y duda si hacerle la circuncisión a la criatura con lo que ello supone) les devuelven el dinero. Yo, sin haberlo leído, me uno a la promesa.

"Sobre el humor" de Simon Critchley (Quàlea).

Un libro que cita con el mismo respeto a Kant, Flaubert o Freud que a Groucho Marx, John Cleese o el personaje de Tati, Monsieur Hulot, debería ser de lectura obligada en los institutos españoles. De esa manera, tal vez, se conseguiría que algo tan denostado (y pervertido) como el humor pudiera ser recuperado por las generaciones venideras. 

"Sobre el humor" (en un futuro cercano escribiré una reseña más extensa) es un delicioso ensayo en torno al mayor placer del que goza el ser humano. Ya he contado aquí, alguna vez, que soy un firme defensor de la risa, la sonrisa y la carcajada; y reivindico el status que merece la comedia siempre en un segundo plano detrás de los dramas. Leer este magnífico libro (y que su lectura coincidiera con "Cómo orquestar una comedia" de John Vorhaus) ha servido para autoafirmarme. ¡Rían, por Dios, y verán como son más felices!.

"¡Muera la muerte! España (1936-1939)" de Joan Ramoneda Vilagarda (Lectio).

Nunca he entendido a esa gente que vocifera, como si se acabara el mundo, cada vez que se publica un libro (o se rueda una película) en torno a la guerra civil. Nunca lo he entendido porque esa gente que parece con su postura querer pasar página al conflicto bélico, se pasa su día a día fomentando el enfrentamiento entre las supuestas dos Españas.

Lo peor para ellos es que con su ceguera se pierden oportunidades como la de este libro, unas suculentas memorias de un piloto de caza del bando republicano que vivió después la dureza de los campos de concentración franceses y acabó colaborando con la resistencia gala para poder volver a su país. Joan Ramoneda Vilagarda (1916-2005) nos ofrece con sus recuerdos, reflexiones y anécdotas, una visión distinta, y yo me atrevería a decir que imprescindible, de aquellos convulsos y tristes años. El volumen se completa con ilustraciones y documentos originales inéditos hasta la fecha.

"Soy un gato" de Natsume Soseki (Impedimenta).

Descubrí a Soseki en las escaleras de la deliciosa Librería Carácteres de Valencia. No sé si fue su apellido, la portada de su novela "Botchan", o algún comentario leído sobre su catalogación como clásico de la moderna literatura japonesa. El caso es que mis ojos y mis pies se detuvieron ante él, lo cogí, lo abrí, leí sus primeras frase y hasta hoy.

"Soy un gato" (que hace poco tuvo su particular momento de gloria catódica en "El intermedio" de La Sexta) fue escrita antes de la novela citada y en España ya lleva cuatro ediciones. Cuenta las aventuras y la relación que establece un felino (narrado desde su punto de vista) con una variopinta galería de personajes. El sentido del humor, la riqueza argumental y la crítica mordaz hacia la conservadora sociedad nipona convierten al libro en irresistible.

"Club 45" de Alex Cooper (Chelsea).

Alex Cooper tenía que escribir un libro antes o después. Afortunadamente ya lo ha hecho. Para los que no le conozcan, Alex Cooper puso el movimiento mod en boca de todos al liderar al magnífico grupo Los Flechazos. Durante su existencia, el ahora escritor supo trasladar a su banda todas sus inquietudes como arqueólogo musical, sin importerle que la familia mod, al más puro estilo talibán, le mirara receloso cuando sus gustos se salían de los cánones establecidos. Finiquitada esa aventura musical, ahora graba canciones como Cooper. Paralelamente a su papel como frontman, Alex escribía y publicaba un fanzine en el que nos deleitaba con su amplia cultural musical; organizaba festivales; y colaboraba allí donde se le pedía siempre con sus buenas maneras como estandarte.

Ahora edita "Club 45", subtitulado como "90 canciones de la Era Pop para mods y jetsetters", una lujosa (y jugosa) compilación de noventa singles desempolvados de su amplia colección. Como bien dice la hoja promocional, "este libro, repleto de anécdotas, detalles y evocadoras imágenes, es imprescindible para fanáticos de los sesenta y amantes de la música en general".