jueves, 24 de diciembre de 2009

Entre canciones y atmósferas.


No sé si ya lo he comentado, alguna vez, pero debería hacerse una enciclopedia de grupos españoles ignorados. Bandas con un repertorio intachable y una actitud inquebrantable. Allí estarían BB Sin Sed, Los Malditos,  Los Potros, Las Ruedas o Tarik y la Fábrica de Colores

Precisamente, en estos últimos tocaba el teclado Mar Merino, cuyo álbum de debut, al frente de Lovely Rita, "Frenesí", acaba de editar Happy Place. Armada de una Fender Coronado de finales de los 60, su disco oscila, según la nota de prensa, entre nombres tan suculentos como Brian Eno, Pj Harvey, The Hollies o el Neil Young de "Harvest Moon". Todo ello, al tiempo que la desmarcan de la nueva ola de cantantes femeninas que pueblan el indie nacional.

Happy Place, además, ha puesto en circulación, el segundo trabajo de Daddy Longlegs, de título homónimo. Llegados desde Francia y con la producción de François Chevallier (Arcade Fire, Coldplay), sus canciones basculan entre los tonos dulces y los destellos amargos, y destaca la facilidad que tienen para componer atmósferas que tan pronto, resultan turbadoras, como al rato son especialmente atrayentes.